A la memoria de Carlos Núñez Hurtado, por los frutos en nosotros de su lucha.
País dividido. Políticamente dividido ¿Dónde quedaron las triunfalistas expresiones de senadores, sobre todo los miembros del PRD, acerca de la capacidad de construir acuerdos proclamadas cuando las reformas electorales? ¿Dónde quedó la capacidad de diálogo político? ¿Dónde el proyecto nacional? ¿Dónde los referentes éticos a los bienes comunes a todos?
Toda guerra, toda batalla (y la política es la extensión de la guerra con medios pacíficos) enfrenta a los adversarios con estrategias y tácticas de ambos lados. Cada cual trata de responder a cada paso del opositor con acciones que anulen el avance del contrario y le reditúen mejor posición. Estos ataques y contraataques en las democracias se suelen mantener dentro de las reglas de las instituciones establecidas para esa guerra política. Sin embargo, la guerra y la política se juega en dos territorios: El territorio de la disputa por las acciones de gobierno y el territorio de la lucha por el poder. Los avances y retrocesos se miden en ambos territorios, pero el más importante para el político es el del poder. Si en el territorio del gobierno se disputa el control estatal de la propiedad del petróleo, en el del poder se disputa más poder para imponer condiciones al adversario. No podemos olvidar que en el asunto petrolero se disputa el poder.
Se acuerda y dialoga cuando se puede aumentar el poder. Se exalta la nación y se refieren los bienes comunes para incrementar el poder, antes no. Paralizar al Congreso es una táctica del PRD y López. No reducirá de manera significativa el número de quien está de acuerdo o no con ellos. No perderán poder. Por otra parte, el gobierno y sus aliados ya están frenados. Sacan partido de la parálisis al desprestigiar al adversario por intransigente, incivil y por no someterse a las instituciones. En el balance del momento va ganando el PRD y López. Éstos no pueden apostar a la discusión civilizada en el seno del Congreso porque van a perder la votación, digan lo que digan. Y eso implica perder poder. Por eso, apuestan a que esa votación perdida, cuando suceda, sea vista como una “traición a la Patria”. El gobierno apuesta a que su reforma se vea como “la salvación” de PEMEX, quebrado por no tener inversión privada. El PRD a demostrar el “entreguismo de la derecha”, y así ganar votos. ¿El debate nacional sobre la energía? Archivado.
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